sábado, 24 de diciembre de 2011
jueves, 22 de diciembre de 2011
CICLISTAS



Rostros demacrados. Afilados. Esculpidos por horas de frio, viento, sol, calor, lluvia....
miércoles, 7 de diciembre de 2011
CUANDO ERAMOS PENTATLETAS
Voy a contar una historia del “abuelo cebolleta”, pero no está de mas revisar un poco nuestra historia. No todo ha sido siempre como ahora. Vamos allá.
El Pentatlón Moderno es deporte Olímpico desde los Juegos de Estocolmo de 1912. Su introducción en el programa Olímpico se debe a Pierre de Coubertin, padre del Olimpismo moderno, aunque en realidad tiene sus orígenes en los juegos de la antigua Grecia.
Este deporte consta de cinco disciplinas (aunque en los últimos años, se han unificado dos de ellas, carrera y pistola, al estilo del Biathlon de invierno):
-Esgrima, en la modalidad de espada
-Natación, 200 mts estilo libre
-Equitación, con un recorrido con 12 obstáculos
-Prueba combinada, que consiste en una carrera a pie de 3000 mts combinando cada 1000 mts cinco disparos a una diana a diez metros de distancia con pistola de aire comprimido
Como vemos, un deporte con muchísima tradición y que en los últimos años trata de buscar nuevas formulas, más atractivas, mas dinámicas.
¿Y por que toda esta historia?
Porque, aunque muchos de los nuevos triatletas no lo sepan, hubo una época en este país en que todos los triatletas éramos pentatletas. Me explico; en los primeros años de triatlón en España, no existía Federación propia y el Consejo Superior de Deportes, para dar un amparo “legal” a nuestro deporte, decidió que se crease una Comisión Nacional de Triatlón y que esta se integrara en la Federación Española de Pentatlón Moderno. Debieron pensar que, por su condición de deporte de pruebas combinadas, era lo más parecido al triatlón.
Como se puede suponer, el Pentatlón Moderno, no es un deporte de masas, más bien al contrario, se trata de un deporte con escaso número de licencias, dada la su complejidad. Esto hizo que, de la noche a la mañana, el número de triatletas fuera aplastante mayoría sobre los de pentatlón. Inevitablemente, unos años después, ante una realidad como el crecimiento del triatlón en todos sus ámbitos, nació la Federación Española de Triatlón bajo la cual nos amparamos hoy en día.
Desde entonces, todo ha cambiado mucho. Es increíble el crecimiento que ha experimentado un deporte tan joven como el triatlón en tan poco tiempo; dudo que haya muchos deportes con esta imparable evolución en número de federados, numero de pruebas, repercusión en medios, etc.
Mi primera licencia me la enviaron a casa en un pequeño sobre, con una carta escrita a mano (que pureza…) por José Luis Juan, entonces máximo responsable de este deporte en la Comunidad Valenciana. En aquella época (1990) todos nos conocíamos y el ambiente era distinto al de hoy en día, ni mejor ni peor, distinto. Hoy todo es mucho mas “grande” y, quizás, mas frio en cuanto a relaciones triatleta-federación.
No sé muy bien por que se me ha ocurrido esta entrada, pero me ha parecido divertido volver a recordar que un día fui pentatleta (aunque solo “legalmente”).
martes, 22 de noviembre de 2011
LO ECHO DE MENOS.
Echo de menos correr un Ironman.
Hace ya más de dos años que no corro ninguno. Desde que cruce la línea de meta de Embrun 2009, no he vuelto a hacer ningún 3,8/180/42. Y lo echo de menos, la verdad.
Ahora que me planteo nuevamente correr uno, me gustaría volver a tener el objetivo que tenía cuando corrí el primero: acabar, cruzar la línea de meta, ser "finisher" nuevamente. Nada más. Y nada menos.
Soy veterano en esto del Ironman, más por años desde que debute en mi primer Ironman (1997), que por el número de veces que me he enfrentado a esta distancia (9). Pero a pesar de esta veteranía, pienso sinceramente que aun no he "aprendido" a correr esta prueba. En todos los Ironman que he corrido, ha habido un momento en que he perdido el control de la carrera y la carrera ha empezado a controlarme a mí, por decirlo de alguna manera. Y cuando el Ironman te domina, normalmente te hace pasar un mal rato. Un largo mal rato. A mí me ha dado duro unas cuantas veces...Sobre todo cuando lo he desafiado justito de entrenamiento.
Pero también en estas ocasiones es cuando más podemos aprender sobre esta carrera...
Pero me gustaría volver a hablar sobre objetivos.
Repito que mi objetivo en cada Ironman que he corrido ha sido, siempre, terminarlo. El entrenamiento (el físico, el mental, el "invisible"), nos pondrá a cada uno en nuestro sitio y nos otorgara un tiempo final más o menos rápido y una clasificación más o menos brillante. Pero, insisto, siempre (al menos en mi caso), el objetivo será cruzar la línea de meta.
Esto no es una falta de sana ambición. Soy tan competitivo como el que mas (el que diga que no lo es miente) y me gusta hacerlo lo mejor posible, pero una carrera como un Ironman me merece mucho respeto.
Sinceramente y sin ánimo de ofender a nadie, ni tampoco de dar consejos a nadie (Dios me libre de dar consejos...), no entiendo a muchos triatletas que se "acercan" al Ironman con esa falta de humildad que muchos demuestran hoy en día. Yo tarde siete años en sentirme preparado (física, mental, moral y técnicamente) para enfrentarme a uno. No estoy diciendo que haya que estar siete años haciendo triatlones antes de correr un Ironman; eran otros tiempos y fue mi camino, ni mejor ni peor que cualquier otro. Conozco muchos triatletas que han terminado un Ironman sin antes haber corrido ningún triatlón y lo han hecho con una madurez, preparación y rendimiento que ya quisiera para mí. Pero también conozco a muchos que, aun siendo finishers, están muy lejos de aquel triatleta completo, preparado en todos los sentidos, que siempre pensé que debería ser un atleta-ironman...Pero, como he dicho muchas veces, cada cual "enfoca" este deporte de una manera y cada una de ellas es tan válida y respetable como las demás. Otra cosa es lo que yo piense, o lo que me guste o no.
Por eso, ahora que vuelvo a tener ilusión por ser finisher, no quiero volver a caer en el error de mirar el crono, de hacer cálculos, de pensar en tiempos. Quiero acabar. Si he hecho las cosas bien, tendré mi recompensa. Si no he cumplido, Mr. ironman me lo hará pagar. No tengo ninguna duda.
Echo de menos la incertidumbre que se siente antes de empezar ¿Seré capaz de terminar? ¿Estaré suficientemente preparado? No quiero perder nunca esa sensación. Estoy esperando ese momento, en el kilometro 25 o 26 del maratón, en que empiezas a dudar, a creer que vas peor que nadie. Ese momento en que el dolor y la falta de energía te impide pensar con claridad, en que tu mente empieza a jugarte malas pasadas, en que oyes esa vocecilla diciéndote: "venga ya, tío, déjalo, que necesidad tienes de sufrir de esta manera, abandona...". Estoy esperando ese momento. Para mí, es el momento mágico del Ironman.
El desenlace de ese momento, de todo ese día, depende de ti. Depende de mí.
Espero seguir entrenando. Espero que la vida no me ponga ninguna zancadilla. Espero no ponérmela yo mismo. Espero estar en la línea de salida de algún Ironman (me gusta llamarlo así, aunque no sean "de marca"). Espero superar ese momento mágico al que me refería con la cabeza alta, sin aflojar el ritmo. Espero ser, nuevamente, Finisher.
viernes, 18 de noviembre de 2011
jueves, 17 de noviembre de 2011
SIDI & SPEEDPLAY
miércoles, 2 de noviembre de 2011
PLAN DE ENTRENAMIENTO

Quiero centrarme en lo que siempre me gusto del triatlon.



















