lunes, 4 de abril de 2016

TRES SEMANAS


En menos de tres semanas, voy a afrontar una prueba que creo es el mayor reto deportivo de mi vida, la CSP 115. Una carrera de montaña que parte de Castellón y acaba en Sant Joan de Penyagolosa después de superar 115 kms y casi 5500 mts de desnivel positivo.

Estoy entrenando todo lo que puedo y creo que acudo a la cita con el entrenamiento suficiente para afrontarla dignamente, con el objetivo de acabar sin arrastrarme. Acudo con muchísimo respeto, sabiéndome aun un “pardillo” en este tipo de pruebas. Teniendo presente que me queda casi todo por aprender, casi todo por mejorar.

Me veo bien, pero en la CSP voy a explorar nuevos “territorios”: nunca he corrido tantos kms, nunca he estado tantas horas en competición, nunca he corrido una noche entera, nunca…..Quizá sea esto, el miedo a lo desconocido, el afrontar un reto físico y mental que nunca antes había afrontado, lo que lo haga tan atractivo. Ir un paso mas allá, preguntarte si serás capaz.

Creo que he sido prudente y aunque el aprendizaje ha sido corto, tan solo tres ultras de 60 kms (Peñalara), 80 kms (Lurbel Aitana) y 104 kms (Transilicitana) creo que ha sido muy positivo y he ido sacando muchas enseñanzas, tanto de los buenos como, sobretodo, de los malos momentos.  No tengo prisa por llegar a nada; decidirme a afrontar esta distancia me ha costado mucho.  Por otro lado, acabo de cumplir 50 años y me gustaría, mientras cuerpo y mente respondan, seguir haciendo este tipo de cosas, que son las que, a día de hoy, me motivan, me hacen soñar despierto. La vida a veces es muy jodida y no creo que sea buena idea hacer planes a largo plazo….hace poco lo he comprobado en alguien muy cercano a mí.

La mejor noticia de cara a esta prueba ha sido saber que mi amigo y maestro Jose Manuel Domenech “Pez” va a correr también la CSP. A su lado todo será un poco menos dificil, un poco menos duro. Espero estar a su altura y saber cuándo quedarme atrás y dejarle ir (él está a otro nivel).

Tres semanas para los últimos entrenamientos, para descansar y llegar con fuerza y motivación, para no “cagarla” a última hora (….lo que no haya hecho ya, no lo voy a arreglar ahora), para ultimar detalles, para seguir soñando con esa línea de salida, con esos 115 kms, con esa meta.


lunes, 14 de marzo de 2016

CRONICA TRANSILICITANA 2016

Bueno, la crónica de esta prueba en una sola frase podría ser algo así como: Corrí sin parar y fui competitivo durante casi 90 kms y sufrí mucho durante 14 kms. Más o menos así fue mi carrera.

Me apunte a esta carrera por dos motivos: el primero por hacer un “súper test” de cara a la CSP 118 de Penyagolosa y el segundo, por correr junto a mi gran amigo y maestro en estas pruebas, Jose Manuel Domenech “Pez”. Su intención era correr fuerte en esta prueba de cara a su gran cita en la Western States 100. Decidí que le seguiría hasta donde pudiera.

Félix y Jose Manuel me recogieron en casa y llegamos a Elche con tiempo de sobra para el ritual pre-carrera: recogida de dorsales, saludos a conocidos, cafetito, preparar todo el equipo, etc. Ambiente mucho mas “pro” del que me esperaba; parece que una prueba que nació como una marcha no competitiva ha derivado en una competición pura y dura con todo lo que ello conlleva.


Últimos minutos y ¡salida! Y qué salida….primer km en menos de 4´30´´……¿esto es una carrera de 104 kms? Vamos muy, muy delante, sobre los 30 primeros. Poco a poco el ritmo se estabiliza y vamos encontrando nuestro “ritmo crucero”.

Primera subida larga del día, y corremos todo lo que podemos, andando tan solo en la última parte de la misma, estrecha y más o menos técnica. Coronamos en la antena y rápidamente, sin perder ni un segundo, para abajo, buscando el primer avituallamiento. Pasamos por el mismo rápidamente y seguimos corriendo. Mucha pista, algo de asfalto y un terreno que tiene su encanto, aunque a algunos le puede parecer seco y árido. Supongo que hay que ser de por aquí para entenderlo; es nuestro terreno.

Y, casi sin querer y con muy buenas sensaciones, llegamos al km 30, punto del primer avituallamiento grande del día. Esta situado en el polígono industrial y la verdad es que hay un gran ambiente. Es una gozada llegar allí entre los ánimos de un montón de gente. Gracias a todos. Paramos a comer y “chequeamos” nuestro estado. Me siento muy bien y estoy disfrutando un montón. Pez está muy fuerte y con ganas de hacer una gran carrera. Félix tiene algún problemilla y decide ir “a su bola”, levantar un poco el pie del acelerador. Un tipo como el ya sabe cuando hay que apretar y cuando aflojar y buscar las buenas sensaciones en tu interior y, posiblemente, en soledad.


Seguimos muy fuertes, camino de del km 40. Vamos pasando gente que empieza a ir tocada por los kms y por el calor, que ya es considerable a estas horas. Llegamos a Arenales, uno de los puntos más bonitos del recorrido, pasando por la orilla de la playa. El paso por la playa y el posterior tramo por el paseo de Arenales me resultan el primer punto especialmente duro de la carrera y empiezo a tirar de “coco” para mantener un ritmo que, hasta ese momento, me había resultado fácil.



De camino al avituallamiento del km 50, es un tramo duro y donde, a veces Jose Manuel (la mayoría), a veces yo, vamos marcando el ritmo. La carrera empieza ahora.
Km 50. En el avituallamiento de este punto nos encontramos a Joserra, nuestro hermano triatleta de los viejos tiempos…..una gran alegría. Comemos bien, nos tomamos una birra y, con los ánimos de Joserra a nuestras espaldas, salimos corriendo dispuestos a afrontar uno de los tramos más duros del recorrido.


Los siguientes 18-20 kms fueron especialmente duros. Casi setenta kms en las patas, sin parar de correr durante los mismos, siempre a buen ritmo, van haciendo mella. Pez tiene algún problemilla y a ratos me adelanto unos metros, pero se conoce muy bien y sabe gestionar los momentos duros como nadie. ¡Cuánto aprendí ayer a su lado! No te lo imaginas, Maestro.

Aguantamos bien y, a pesar de los lógicos momentos de sufrimiento, los kms siguen cayendo a buen ritmo. En el km 70, en el avituallamiento, nos llevamos la gran decepción de no encontrar cerveza ni coca cola….Una pena, veníamos soñando con ello.
Salimos del avituallamiento y encaráramos una parte de la prueba con más desnivel positivo pero mucho más entretenida. Corremos fácil (lo fácil que se puede correr a estas alturas) y seguimos pasando corredores. Nos cantan que vamos entre los veinte primeros. Perfecto; estamos haciendo una gran carrera. Sufrimos felices, hombro a hombro y haciendo lo que nos gusta. Esto nos impulsa….vamos ¡

Avituallamiento km 80. Mi barriga está empezando a quejarse y me cuesta cada vez mas comer lo que se que debo comer. De momento nada alarmante pero…

Vamos tocados, por supuesto, pero nada fuera de lo normal a estas alturas. Va cayendo la noche y es hora de sacar el frontal y afrontar una zona complicada. Después de un sube-baja por una pista ancha, se encara la última subida dura del día. Voy bien de fuerzas y la barriga aguanta. La última subida resulta dura; se trata de una pista de cemento con bastante porcentaje, pero intento no pasarme y subo relativamente cómodo (todo lo cómodo que se puede ir después de 10 hs de carrera…). Coronamos y a bajar por un sendero más o menos técnico, con mucha piedra suelta.


Y aquí, en una zona de bajada, con la meta ya cerca (km 88-89 más o menos), con buenas sensaciones y fuerza hasta ese momento, explote. Y además, fue una explosión en toda regla. En cuestión de minutos pase de encontrarme bien a apenas poder bajar y tener que pararme varias veces a tomar un respiro. Nunca había tenido esta sensación de “vacio” tan repentina. Brutal. No me podía creer que hace diez minutos me encontrara bien y ahora fuera un zombie en toda regla….
Jose Manuel me paso a mitad de bajada, se paro e intento quedarse conmigo, pero le dije que tirara para delante. Teníamos muy claro cual era el planteamiento y debía seguir con la gran carrera que estaba haciendo.

A duras penas llegue al avituallamiento del km 90. Me senté, me tome una manzana y dos vasos de coca cola, que parecía ser lo único que admitía mi estomago (….parecía; unos kms después vería que no era así) y respire hondo durante unos minutos. Me tranquilice y pensé que la meta estaba cerca y que ese mal momento podía pasar tal como había llegado.

Al salir de este ultimo avituallamiento, me pareció estar un poco recuperado y con fuerzas para volver a correr. Así lo hice en todas las zonas donde pude, pero a menos de 5 kms para meta, mi estomago dijo basta y tuve que parar y vomitar un par de veces. En estos últimos kms me pasaron 8 corredores y fui incapaz de intentar seguirles; a estas alturas mi único objetivo era acabar. Y así, muy tocado pero con determinación de llegar después de un gran día, subí los últimos escalones que te dejaban a pie de meta y, corriendo, por supuesto, la cruce en un tiempo de 12hs 33´en el puesto 31, de entre aproximadamente 800 participantes. Allí estaba esperándome para darme un gran abrazo mi amigo Jose Manuel, que había acabado una media hora antes con una gran clasificación, el 20 de la general. Espero llegar algún día a saber afrontar este tipo de pruebas como él.  



Al acabar la carrera, la verdad es que me encontraba bastante mal  y de hecho el viaje de vuelta fue todo un numerito, del cual voy a obviar los detalles…..Menos mal que Pez me abasteció de bolsas de plástico para el viaje……Gracias una vez más por todo, amigo. Fuiste mi Ángel de la Guarda todo el día.


En fin; magnifica experiencia y muy contento, a pesar de la tremenda “pájara” del final. Supongo que en estas carreras es parte del juego y hay que aprender a gestionar estos momentos. Por lo demás, todo muy positivo. Corrí 90 kms sin parar, algo que jamás había hecho y supe sobreponerme y no entrar “en pánico” pese a encontrarme muy mal en la última parte de la carrera. Gran aprendizaje en esta Transilicitana 2016. Ahora, a por la CSP 118……

martes, 8 de marzo de 2016

DIDI

Hace unos meses adopté un perro. Mi primer perro. Han tenido que pasar casi cincuenta años para que viera cumplido este sueño. Si, tener un perro a mi lado era una de las grandes ilusiones de mi vida. Ilusión que no había podido ver hecha realidad hasta ahora por distintos motivos. Pero a estas alturas de mi vida y en mis actuales circunstancias,  decidí que era el momento y, después de mucho pensarlo y sopesar pros y contras, decidí dar el paso. La búsqueda fue intensa y sirvió para abrirme los ojos sobre un problema tremendo: el abandono y la increíble crueldad que pueden llegar a sufrir los perros en nuestra sociedad.  Un tema tremendo,  tristisimo.
Y un día, sin aviso, Didi (así se llama la perrita) se cruzó en nuestro camino. Fue un flechazo y nos enamoró con sus ojos claros, su mirada triste; supimos que "era ella". Y, tras los trámites con el refugio donde se encontraba y unos días de espera y muchísimos nervios, llego a casa. No voy a olvidar nunca esa primera noche de Didi en casa, despertando cada cinco minutos a ver como estaba, quedándome embobado mirándola,  sin ser capaz aún de creer que estuviera, por fin,  con nosotros.
Ahora, pasados ya unos meses, puedo decir que la decisión de adoptarla fue un acierto. Tener un perro en casa conlleva una gran responsabilidad; hay que dedicarle mucho tiempo, tener paciencia,  aprender a vivir juntos, gastar dinero en veterinarios, comida, etc.....Pero puedo asegurar que compensa con creces. Es difícil de explicar; es de esas sensaciones que hay que experimentar para llegar a comprenderlas.
Y que puedo decir de nuestras carreras juntos...una maravilla verla correr, casi siempre por delante de mi, subiendo y bajando, bañándose en todas las calas del Cabo de las Huertas, enseñándome lo que es correr por las rocas, sin cansarse nunca, siempre dispuesta a seguir....
Didi me ha acercado una parte de la naturaleza,  ese pequeño rescoldo de animal salvaje que lleva en la sangre. A veces su mirada, entre verde y amarilla, me recuerda un lobo. Su forma de moverse, su instinto cazador, su independencia,  me hacen verla aún cercana a sus ancestros, los lobos, esos maravillosos animales que recorren cientos de kilómetros corriendo, trotando, pacientes tras su presa....Me gusta pensar que tenemos más cosas en común de lo que ella sospecha.
Gracias Didi. Espero poder devolverte todo lo que me has aportado.


martes, 19 de enero de 2016

AUTOAYUDA BARATA

El otro día, una persona a quien tengo por alguien muy cabal y cuya opinión sobre cualquier tema siempre tengo muy en cuenta,  me solto esta frase: "antes teníamos la religión y los curas, ahora tenemos el coaching". Bueno, creo que no le falta razón. Pero como todo en la vida, no se puede generalizar y supongo que habrá gente muy seria y que realmente nos pueda ayudar en este mundillo del coaching.

Cambiando de tema (aunque no del todo, creo...) lo que no soporto últimamente son las putas frasecitas de autoayuda barata que mucha gente usa como pie de foto de su última publicación en alguna red social. Es muy típico: foto del deportista de turno en actitud pensativa, mirando al horizonte (puede ser peor; esta es muy poco original) y debajo una frase de las que te animan a olvidarte de tus límites,  vivir tu vida "a puto tope", pensar en ti como centro del universo o enseñarte una verdad indiscutible acerca de algún tema sobre el que el hombre lleva millones de años cavilando e intentando buscar respuestas (la felicidad,  el amor, el sentido real de la vida, etc...). Y ahora viene el listo o la lista de turno y me cuenta que en su carrerita de 8 kms por el parque ha encontrado la solución....y lo que es peor, tiene los huevos de pregonarlo a los cuatro vientos. Pero claro, aunque no se lo crea ni el y su vida sea una puta mierda tendrá cientos de "likes" de los pelotas habituales y eso es lo que importa.
Si alguna vez hice algo parecido, me arrepiento y pido perdón por ser tan imbecil.

lunes, 11 de enero de 2016

Nunca debí dejarlo.

Vamos a darle vidilla a este blog ¿no?
Ni Facebook ni instagram ni Twitter.....nada me gusta como mi viejo blog....
Escribir de vez en cuando por aquí es una costumbre que no debí perder nunca. Ahora, a esperar que fluyan las palabras.  No va a ser fácil. No sé sobre qué escribiré,  ni la frecuencia con que lo haré,  pero creo que escribir (lo que sea) es bueno para mi salud mental.
Así que, sufridos seguidores (si es que queda alguno, jajaja) de este ya veterano blog, allá vamos otra vez.

viernes, 27 de marzo de 2015

LIVE TRUE




"¿ASÍ QUE QUIERES SER ESCRITOR?" de Charles Bukowski


Si no te sale ardiendo de dentro,
a pesar de todo,
no lo hagas.
A no ser que salga espontáneamente de tu corazón
y de tu mente y de tu boca
y de tus tripas,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte durante horas
con la mirada fija en la pantalla del ordenador
ó clavado en tu máquina de escribir
buscando las palabras,
no lo hagas.
Si lo haces por dinero o fama,
no lo hagas.
Si lo haces porque quieres mujeres en tu cama,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte
y reescribirlo una y otra vez,
no lo hagas.
Si te cansa sólo pensar en hacerlo,
no lo hagas.
Si estás intentando escribir
como cualquier otro, olvídalo.

Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti,
espera pacientemente.
Si nunca sale rugiendo de ti, haz otra cosa.

Si primero tienes que leerlo a tu esposa
ó a tu novia ó a tu novio
ó a tus padres ó a cualquiera,
no estás preparado.

No seas como tantos escritores,
no seas como tantos miles de
personas que se llaman a sí mismos escritores,
no seas soso y aburrido y pretencioso,
no te consumas en tu amor propio.
Las bibliotecas del mundo
bostezan hasta dormirse
con esa gente.
No seas uno de ellos.
No lo hagas.
A no ser que salga de tu alma
como un cohete,
a no ser que quedarte quieto
pudiera llevarte a la locura,
al suicidio o al asesinato,
no lo hagas.
A no ser que el sol dentro de ti
esté quemando tus tripas, no lo hagas.
Cuando sea verdaderamente el momento,
y si has sido elegido,
sucederá por sí solo y
seguirá sucediendo hasta que mueras
ó hasta que muera en ti.
No hay otro camino.
Y nunca lo hubo.

jueves, 16 de octubre de 2014

TODO VUELVE

Y las “Beam Bikes” no podían ser menos….


Softride y Zipp fueron las mejores representantes de este tipo de bicis en los años 90. La búsqueda de la máxima aerodinámica y del confort, fueron su razón de ser.  Durante estos años, tuvieron una amplia representación en la meca del triatlón mundial: Kona.

Unos datos de la representación de ambas marcas en los años 90 en el Ironman de Hawaii:

1995: Softride 95 bicis (4ª marca más representada), Zipp 57 bicis (6ª)

1996: Softride 126 bicis (3ª), Zipp 37 bicis (8ª)


A partir de finales de los 90, presionadas también por las restrictivas normas de la UCI, que limitaban exclusivamente su uso al triatlón, ambas marcas fueron teniendo cada vez menos representación hasta que Zipp, a finales de los 90, dejo de producir sus cuadros y Softride también lo dejo unos años después para centrarse en la fabricación de portabicis para coches.   
            

Pero en 2014……el anual Kona Bike Count nos deja una sorpresa agradable: 21 Dimond y 4 Falco, dos marcas que han apostado por las Beam Bikes. Especialmente Dimond, impulsada por el peculiar TJ Tollakson que durante los últimos años había estado compitiendo  (y ganando algún Ironman….) a lomos de una vieja Zipp 2001. Y, por si fuera poco, Maik Twelsiek estuvo rodando líder durante muchos kilómetros sobre su Dimond. El mejor escaparate posible.


Me alegro porque soy un enamorado de este tipo de bicis, con sus virtudes y sus defectos. Me encantaría llegar a probar una Dimond; creo que es lo más parecido a una Zipp pero, posiblemente, mejorada.  

Os dejo el enlace a los datos del túnel del viento de Dimond. Muy interesante.

http://www.rustersports.com/wp-content/uploads/2014/06/DimondWindTunnelReport-11.14.2013.pdf