domingo, 1 de mayo de 2016

CRONICA CSP 115




La verdad es que llevo unos días en una nube. Al margen de tiempos, clasificaciones, etc, lo que de verdad me llevo de esta carrera es una inyección de energía positiva,  de confianza, de felicidad.  Fue un fin de semana casi perfecto y una experiencia increíble más allá del mero hecho deportivo.

El viernes por la mañana me recoge José Manuel y partimos hacia Castellón.  Recogida de dorsal, comida y al hotel a descansar todo lo posible, ya que la salida era a las 00:00 horas del sábado. Casi cuatro horas en la cama, en las que no conseguí dormir mucho pero si descansar. Cena y a preparar los bártulos para la carrera.  La verdad es que tengo ganas de empezar aunque me preocupa el hecho de tener que correr toda la noche,  algo que nunca he hecho.  Afortunadamente tengo al Pez a mi lado, curtido en mil batallas, que me tranquiliza y me hace ver el lado positivo de todas mis preocupaciones.

Cafetito antes de salir del hotel y a la universidad,  desde donde partirá la carrera. Llegamos y el ambiente es fantástico; casi 600 corredores y esa típica mezcla de nervios, ganas de empezar, sonrisas, tensión, etc , que hacen tan especiales estos momentos. Estoy muy feliz de estar allí junto a mi amigo.

Últimos segundos y ¡salida ! Se sale fuerte, como si no tuvieramos 115 kms por delante...
Los primeros kms sirven para empezar a ajustar el ritmo y coger sensaciones. Este año, según me dicen, han cambiado la primera parte del recorrido y la verdad es que me resultan muy entretenidos estos primeros kms. La sensación de correr de noche, girarte y ver una fila interminable de frontales serpenteando por la montaña es mágica.
Nuestro ritmo es bueno y vamos remontando posiciones casi sin querer, simplemente manteniendo un ritmo muy cómodo y sin dejar de hablar, reírnos y disfrutar de cada estrella, de cada montaña recortada por la luz de la luna, de cada minuto.

Y llegamos a Borriol, primer avituallamiento. Increíble el ambiente: calles llenas de gente animándonos que te empujan a afrontar la primera subida importante de la carrera. Nuestro ritmo es bueno y seguimos adelantando posiciones pese a ir recordándonos continuamente que esto no ha hecho mas que empezar y hay que ser muy prudente.

Los kilómetros siguen cayendo y seguimos disfrutando. El avituallamiento de La Bassa de les Oronetes aparece en medio de un denso banco de niebla y le da un aspecto fantasmagorico, impresionante. Otro de los momentos mágicos de esta gran carrera. Comemos, bebemos, nos reimos y seguimos corriendo sin poder borrar la sonrisa de nuestros rostros....¡como estamos disfrutando!

La noche es perfecta, la temperatura es ideal y el ritmo es cómodo. De momento, todo marcha sobre ruedas. Superamos otra subida prolongada después de Les Useres y llegamos a Sant Miquel de les Torrocelles, km. 41. Un buen avituallamiento, con un par de pizzas y cola y seguimos adelante, sin perder mucho tiempo.
Durante la bajada hacia a Atzeneta, casi todo por pistas, amanece y disfrutamos del enésimo momento mágico de la carrera. Ha sido precioso correr toda la noche, y mas con buenas sensaciones, pero ver amanecer es una nueva inyección de energía. En esta zona ya vemos gente que va bastante tocada y van andando en zonas donde se puede correr mucho aun a estas alturas de carrera. Pasamos por Atzeneta (km 47) parando solo el tiempo justo para rellenar las reservas de agua y encaramos la subida hacia Benafigos, otra de las subidas importantes de esta CSP 115. Los primeros kms por pista se hacen monótonos y empiezo a acusar el paso de los kms. Me cuesta mantener el ritmo de Jose Manuel, pero seguimos remontando posiciones. Son los primeros momentos duros de la carrera, aparecen los primeros dolores y aun queda mucho...Sin embargo, el paisaje empieza a cambiar, nos vamos adentrando en una zona realmente montañosa, espectacular. Esto hace que me sienta feliz, afortunado de estar allí, en ese momento y que los dolores y las dudas pasen a un segundo o tercer plano; no puedo quejarme de nada, por nada. La parte final de la subida a Benafigos es mas vertical y por un sendero que zigzagea por la ladera de la montaña y allí, curiosamente, vuelven las buenas sensaciones y subo con muy buen ritmo. Ahora es Jose Manuel el que esta pasando un rato no muy bueno, pero tengo la certeza de que esta ahí, a tan solo unos metros y sé que el maneja estas situaciones con maestría. 
Por fin, llegamos a Benafigos y su avituallamiento (km 57), ecuador de la carrera. Paramos unos minutos, comemos y bebemos bien (benditos bocatas de jamón y queso que llevábamos en la mochila...) y "chequeamos" nuestro estado: patas bien, espiritu al 100% ...
Salimos de Benafigos y encaramos uno de los puntos mas duros de la carrera, la prolongada y técnica bajada que nos dejara a los pies del impresionante macizo que debemos subir hasta llegar a Culla, siguiente puesto de avituallamiento.....
La bajada es preciosa, entre arboles y por una estrecha senda. Permite correr bien y tiene una exigencia técnica que para mi, que bajo muy mal, no me hace pasarlo mal. Llego, incluso, a disfrutar a ratos de la bajada y además, me anima ver que en este tipo de terreno en descenso cada vez me desenvuelvo mejor y me pasa menos gente. Finalmente, tras cruzar el lecho de un rio, ahora seco, iniciamos la temible subidaa Culla. Jose Manuel me advierte que me lo tome con calma, que aquello es largo y muy duro....No me mentía y se me hizo realmente muuuy largo y muuuy duro. Pese a ello, no perdí ninguna posición, señal de que tampoco estaba haciendo la subida tan mal. Finalmente, tras unos 45´aproximadamente de subida, coronamos. Jose Manuel ha subido de menos a mas y me "caza" justo en la cima. Bajamos corriendo por una pista ancha hacia Culla (km 70).

En Culla hay un avituallamiento muy "potente", con comida caliente, y nos regalamos el premio de tomarnos una cerveza cada uno. Gracias a Jose Manuel, que salio disparado hacia un bar cercano a comprarlas, al comprobar que en el avituallamiento no tenían. Nos sabe a gloria y disfrutamos de otro momento de risas mientras damos cuenta de un plato de macarrones y una taza de caldo caliente que nos sienta perfecto y nos da fuerza para seguir. 

La salida de Culla se hace por una pista ancha en descenso y atravesando otro precioso paisaje (me ha dejado enamorado la sierra de Castellon; no podía imaginarmela tan espectacular, tan salvaje) que nos llevara a afrontar otra zona de subida prolongada hasta Vistabella. En estos kilómetros, la cosa empieza a "ponerse seria": llevamos 80 kms en las piernas y, ademas, el cielo, que hasta hace poco estaba azul y despejado, se va cubriendo de nubes muuuy negras y que presagian tormenta....
Son kilómetros duros, donde hay que concentrarse y donde cada vez cuesta mas mantener el ritmo, pero para las alturas de carrera en las que estamos, vamos muy bien, estamos fuertes y corremos en todos y cada uno de los metros donde se puede correr. Estamos haciendo una gran carrera.

Por fin, aparece Vistabella (km 88) en el horizonte. Estos ultimos kms se me han hecho muy largos. Entramos en el pueblo, con un gran ambiente en sus calles y llegamos al recinto donde nos espera otro avituallamiento caliente que, en esos momentos, es un momento mágico. Pasta, caldo, coca cola, pastelillos.....que bien me esta sentando todo. Uno de mis puntos débiles es el estomago, pero hoy entra todo y lo estoy asimilando perfecto. 

Estamos animados, físicamente bastante bien y moralmente de maravilla...¡vamos!

Al salir del avituallamiento, el tiempo ha cambiado radicalmente y hace frío de verdad y aquí, justo en ese momento, cometo el error mas grave de todo el día: me entra miedo a pasar frío y le digo a Jose Manuel que voy a parar a ponerme la chaqueta. Me pregunta si sigue, si le puedo coger y le digo que si, que siga que lo cojo.....
Tardo un poco mas de la cuenta en ponerme la chaqueta de membrana e incluso los guantes y salgo detrás de Jose. No le veo, pero no puede estar lejos, tranquilo. Llego a una bajada bastante técnica y bajo muy despacio, bastante bloqueado y sin la inmejorable referencia que me daba Jose Manuel en otras bajadas. Sigo sin verlo. Empieza otra zona de subida y nada, no aparece. 
Y en esas estaba cuando empezaron a caer gotas y, de repente,....la tormenta perfecta. Agua a cantaros, incluso granizo, frío (en esa zona estábamos a unos 1000 mts de altitud)....El terreno se pone complicado, con muchisimo barro y zonas muuuy resbaladizas con roca mojada, ríos de agua y barro. Cada vez veo mas complicado volver a contactar con Jose Manuel y empiezo a pasarlo realmente mal por el frío. Sigue cayendo agua con furia y tengo los primeros momentos de dudas y debilidad de "coco"; no veo nada claro correr 25 kms mas en esas condiciones. Si sigue lloviendo asi y con el frío que estoy pasando, me retiro en el próximo avituallamiento, Xodos, km. 97....
Los últimos kms hasta Xodos fueron lamentables, moralmente muy jodido, lo que me arrastro a nivel físico. Sufrí mucho y llegue a Xodos (km 97) dispuesto a no seguir, ya que tenia claro que me arriesgaba a una hipotermia severa con todo lo que quedaba por delante si persistían la  lluvia y el frio.
Pare en el avituallamiento a tomar algo y muy perdido, sin saber que hacer. Y en esos minutos, la lluvia empezó a aflojar y se dejaron ver algunos rayos de sol....Fue mágico. Y me dije a mi mismo: "venga, tío, muevete, corre, entra en calor y sigue adelante, que esto esta despejando" Y así lo hice y me siento especialmente orgulloso de esos momentos en que fui positivo, en que tuve fuerza, en que tuve la cabeza fría para analizar la situación y ver que, tal como había tornado la climatología, si que podía, si que debía seguir adelante. Y volví a correr y volví a subir con fuerza y a bajar con decisión y a no tener dudas de que iba a terminar esa CSP y que, además, no lo iba a hacer tan mal. Pero seguia entristeciendome mucho pensar que no iba a cruzar la linea de meta junto a Jose Manuel, todo por una estupidez. Después de un día tan fantástico juntos...

El siguiente avituallamiento se encontraba en Mas del Collao (km 104) y se llegaba a el después de la ultima subida importante del día, en la que tuve fuerza y remonte posiciones. Venga, vamos, solo 11 kms mas...

Coronamos y a lo lejos esta el avituallamiento......y, de repente, ¡¡veo salir de el a Jose Manuel !! ¡¡Hostia, no puede ser !! Empiezo a llamarlo a gritos, pero nada, no me oye, lleva la capucha puesta y esta muy lejos. Joder no se me puede escapar otra vez ! Salgo corriendo como un poseso y paso a toda leche, sin parar, por el avituallamiento (los voluntarios que había allí debieron alucinar de ver a un tío hacer aquello con mas de 100 kms de carrera en las piernas...). Sigo gritando y nada, no me oye. Corro a todo lo que dan mis piernas (seguro que a menos de 4´30´´ ) y llamando a Jose Manuel: "Joseeee, Peeeeez, Domeneeeeeeeeech......." Y, por fin, se vuelve, me mira con incredulidad y dice: ¿Antonio? Jajajajajajajajajaja, un gran abrazo para celebrarlo y otro momentazo inolvidable, otro mas de los que llevamos vividos en estos ya mas de 15 años de amistad. Momento de esos que te hacen mas amigo, que te unen mas. 
Que alivio verte, amigo. Ahora ya no tengo dudas: hasta meta juntos. 
Y así lo hicimos, subiendo, bajando, corriendo cuando podíamos, andando cuando no podíamos correr o no queríamos hacerlo; ya daba igual, había sido, estaba siendo un gran día y podíamos hacer lo que quisieramos, eramos felices. 
Ultima pista de subida. Ultimo sendero de bajada, ya con el sonido de la megafonia de meta al fondo. Dolor y frío mezclado con alegría y determinación. Así fueron los últimos kilómetros. Hasta llegar a Sant Joan de Penyagolosa y saber que si, que estaba hecho. 
Y entramos en meta juntos, abrazados y muuuuy felices. Llorando de alegría por estar allí, vivos, sanos y haciendo lo que queremos hacer. Que gran momento, inolvidable. 
Fueron 20hs36´y el puesto 164 de entre los casi 600 valientes que tomaron la salida, pero por encima de esto, me quedo con la experiencia vivida al lado de mi amigo Jose Manuel. Una experiencia que, aun hoy, una semana después, me tiene en una nube y lleno de energía, positividad. 

Ya se lo he dicho, pero quiero agradecerle una vez mas a Jose Manuel, todo lo que me ha enseñado, todo lo que en cada carrera aprendo de el, todo su contagioso optimismo y su manera de ver siempre el lado bueno de las cosas y de cualquier situación. Y, sobretodo, gracias por su amistad, por estar dispuesto siempre a ir un poco mas despacio para que pueda seguirle, por estar pendiente de mi. Gracias, amigo, ha sido un tremendo privilegio compartir contigo esas mas de veinte horas. Es un tremendo privilegio tenerte por amigo cada día.

Bueno, hasta aquí la crónica. Me dejo cosas en el tintero, pero prefiero comentarlas en otro post. 
Si habéis leído hasta aquí, gracias y espero no haberos aburrido mucho.


lunes, 4 de abril de 2016

TRES SEMANAS


En menos de tres semanas, voy a afrontar una prueba que creo es el mayor reto deportivo de mi vida, la CSP 115. Una carrera de montaña que parte de Castellón y acaba en Sant Joan de Penyagolosa después de superar 115 kms y casi 5500 mts de desnivel positivo.

Estoy entrenando todo lo que puedo y creo que acudo a la cita con el entrenamiento suficiente para afrontarla dignamente, con el objetivo de acabar sin arrastrarme. Acudo con muchísimo respeto, sabiéndome aun un “pardillo” en este tipo de pruebas. Teniendo presente que me queda casi todo por aprender, casi todo por mejorar.

Me veo bien, pero en la CSP voy a explorar nuevos “territorios”: nunca he corrido tantos kms, nunca he estado tantas horas en competición, nunca he corrido una noche entera, nunca…..Quizá sea esto, el miedo a lo desconocido, el afrontar un reto físico y mental que nunca antes había afrontado, lo que lo haga tan atractivo. Ir un paso mas allá, preguntarte si serás capaz.

Creo que he sido prudente y aunque el aprendizaje ha sido corto, tan solo tres ultras de 60 kms (Peñalara), 80 kms (Lurbel Aitana) y 104 kms (Transilicitana) creo que ha sido muy positivo y he ido sacando muchas enseñanzas, tanto de los buenos como, sobretodo, de los malos momentos.  No tengo prisa por llegar a nada; decidirme a afrontar esta distancia me ha costado mucho.  Por otro lado, acabo de cumplir 50 años y me gustaría, mientras cuerpo y mente respondan, seguir haciendo este tipo de cosas, que son las que, a día de hoy, me motivan, me hacen soñar despierto. La vida a veces es muy jodida y no creo que sea buena idea hacer planes a largo plazo….hace poco lo he comprobado en alguien muy cercano a mí.

La mejor noticia de cara a esta prueba ha sido saber que mi amigo y maestro Jose Manuel Domenech “Pez” va a correr también la CSP. A su lado todo será un poco menos dificil, un poco menos duro. Espero estar a su altura y saber cuándo quedarme atrás y dejarle ir (él está a otro nivel).

Tres semanas para los últimos entrenamientos, para descansar y llegar con fuerza y motivación, para no “cagarla” a última hora (….lo que no haya hecho ya, no lo voy a arreglar ahora), para ultimar detalles, para seguir soñando con esa línea de salida, con esos 115 kms, con esa meta.


lunes, 14 de marzo de 2016

CRONICA TRANSILICITANA 2016

Bueno, la crónica de esta prueba en una sola frase podría ser algo así como: Corrí sin parar y fui competitivo durante casi 90 kms y sufrí mucho durante 14 kms. Más o menos así fue mi carrera.

Me apunte a esta carrera por dos motivos: el primero por hacer un “súper test” de cara a la CSP 118 de Penyagolosa y el segundo, por correr junto a mi gran amigo y maestro en estas pruebas, Jose Manuel Domenech “Pez”. Su intención era correr fuerte en esta prueba de cara a su gran cita en la Western States 100. Decidí que le seguiría hasta donde pudiera.

Félix y Jose Manuel me recogieron en casa y llegamos a Elche con tiempo de sobra para el ritual pre-carrera: recogida de dorsales, saludos a conocidos, cafetito, preparar todo el equipo, etc. Ambiente mucho mas “pro” del que me esperaba; parece que una prueba que nació como una marcha no competitiva ha derivado en una competición pura y dura con todo lo que ello conlleva.


Últimos minutos y ¡salida! Y qué salida….primer km en menos de 4´30´´……¿esto es una carrera de 104 kms? Vamos muy, muy delante, sobre los 30 primeros. Poco a poco el ritmo se estabiliza y vamos encontrando nuestro “ritmo crucero”.

Primera subida larga del día, y corremos todo lo que podemos, andando tan solo en la última parte de la misma, estrecha y más o menos técnica. Coronamos en la antena y rápidamente, sin perder ni un segundo, para abajo, buscando el primer avituallamiento. Pasamos por el mismo rápidamente y seguimos corriendo. Mucha pista, algo de asfalto y un terreno que tiene su encanto, aunque a algunos le puede parecer seco y árido. Supongo que hay que ser de por aquí para entenderlo; es nuestro terreno.

Y, casi sin querer y con muy buenas sensaciones, llegamos al km 30, punto del primer avituallamiento grande del día. Esta situado en el polígono industrial y la verdad es que hay un gran ambiente. Es una gozada llegar allí entre los ánimos de un montón de gente. Gracias a todos. Paramos a comer y “chequeamos” nuestro estado. Me siento muy bien y estoy disfrutando un montón. Pez está muy fuerte y con ganas de hacer una gran carrera. Félix tiene algún problemilla y decide ir “a su bola”, levantar un poco el pie del acelerador. Un tipo como el ya sabe cuando hay que apretar y cuando aflojar y buscar las buenas sensaciones en tu interior y, posiblemente, en soledad.


Seguimos muy fuertes, camino de del km 40. Vamos pasando gente que empieza a ir tocada por los kms y por el calor, que ya es considerable a estas horas. Llegamos a Arenales, uno de los puntos más bonitos del recorrido, pasando por la orilla de la playa. El paso por la playa y el posterior tramo por el paseo de Arenales me resultan el primer punto especialmente duro de la carrera y empiezo a tirar de “coco” para mantener un ritmo que, hasta ese momento, me había resultado fácil.



De camino al avituallamiento del km 50, es un tramo duro y donde, a veces Jose Manuel (la mayoría), a veces yo, vamos marcando el ritmo. La carrera empieza ahora.
Km 50. En el avituallamiento de este punto nos encontramos a Joserra, nuestro hermano triatleta de los viejos tiempos…..una gran alegría. Comemos bien, nos tomamos una birra y, con los ánimos de Joserra a nuestras espaldas, salimos corriendo dispuestos a afrontar uno de los tramos más duros del recorrido.


Los siguientes 18-20 kms fueron especialmente duros. Casi setenta kms en las patas, sin parar de correr durante los mismos, siempre a buen ritmo, van haciendo mella. Pez tiene algún problemilla y a ratos me adelanto unos metros, pero se conoce muy bien y sabe gestionar los momentos duros como nadie. ¡Cuánto aprendí ayer a su lado! No te lo imaginas, Maestro.

Aguantamos bien y, a pesar de los lógicos momentos de sufrimiento, los kms siguen cayendo a buen ritmo. En el km 70, en el avituallamiento, nos llevamos la gran decepción de no encontrar cerveza ni coca cola….Una pena, veníamos soñando con ello.
Salimos del avituallamiento y encaráramos una parte de la prueba con más desnivel positivo pero mucho más entretenida. Corremos fácil (lo fácil que se puede correr a estas alturas) y seguimos pasando corredores. Nos cantan que vamos entre los veinte primeros. Perfecto; estamos haciendo una gran carrera. Sufrimos felices, hombro a hombro y haciendo lo que nos gusta. Esto nos impulsa….vamos ¡

Avituallamiento km 80. Mi barriga está empezando a quejarse y me cuesta cada vez mas comer lo que se que debo comer. De momento nada alarmante pero…

Vamos tocados, por supuesto, pero nada fuera de lo normal a estas alturas. Va cayendo la noche y es hora de sacar el frontal y afrontar una zona complicada. Después de un sube-baja por una pista ancha, se encara la última subida dura del día. Voy bien de fuerzas y la barriga aguanta. La última subida resulta dura; se trata de una pista de cemento con bastante porcentaje, pero intento no pasarme y subo relativamente cómodo (todo lo cómodo que se puede ir después de 10 hs de carrera…). Coronamos y a bajar por un sendero más o menos técnico, con mucha piedra suelta.


Y aquí, en una zona de bajada, con la meta ya cerca (km 88-89 más o menos), con buenas sensaciones y fuerza hasta ese momento, explote. Y además, fue una explosión en toda regla. En cuestión de minutos pase de encontrarme bien a apenas poder bajar y tener que pararme varias veces a tomar un respiro. Nunca había tenido esta sensación de “vacio” tan repentina. Brutal. No me podía creer que hace diez minutos me encontrara bien y ahora fuera un zombie en toda regla….
Jose Manuel me paso a mitad de bajada, se paro e intento quedarse conmigo, pero le dije que tirara para delante. Teníamos muy claro cual era el planteamiento y debía seguir con la gran carrera que estaba haciendo.

A duras penas llegue al avituallamiento del km 90. Me senté, me tome una manzana y dos vasos de coca cola, que parecía ser lo único que admitía mi estomago (….parecía; unos kms después vería que no era así) y respire hondo durante unos minutos. Me tranquilice y pensé que la meta estaba cerca y que ese mal momento podía pasar tal como había llegado.

Al salir de este ultimo avituallamiento, me pareció estar un poco recuperado y con fuerzas para volver a correr. Así lo hice en todas las zonas donde pude, pero a menos de 5 kms para meta, mi estomago dijo basta y tuve que parar y vomitar un par de veces. En estos últimos kms me pasaron 8 corredores y fui incapaz de intentar seguirles; a estas alturas mi único objetivo era acabar. Y así, muy tocado pero con determinación de llegar después de un gran día, subí los últimos escalones que te dejaban a pie de meta y, corriendo, por supuesto, la cruce en un tiempo de 12hs 33´en el puesto 31, de entre aproximadamente 800 participantes. Allí estaba esperándome para darme un gran abrazo mi amigo Jose Manuel, que había acabado una media hora antes con una gran clasificación, el 20 de la general. Espero llegar algún día a saber afrontar este tipo de pruebas como él.  



Al acabar la carrera, la verdad es que me encontraba bastante mal  y de hecho el viaje de vuelta fue todo un numerito, del cual voy a obviar los detalles…..Menos mal que Pez me abasteció de bolsas de plástico para el viaje……Gracias una vez más por todo, amigo. Fuiste mi Ángel de la Guarda todo el día.


En fin; magnifica experiencia y muy contento, a pesar de la tremenda “pájara” del final. Supongo que en estas carreras es parte del juego y hay que aprender a gestionar estos momentos. Por lo demás, todo muy positivo. Corrí 90 kms sin parar, algo que jamás había hecho y supe sobreponerme y no entrar “en pánico” pese a encontrarme muy mal en la última parte de la carrera. Gran aprendizaje en esta Transilicitana 2016. Ahora, a por la CSP 118……

martes, 8 de marzo de 2016

DIDI

Hace unos meses adopté un perro. Mi primer perro. Han tenido que pasar casi cincuenta años para que viera cumplido este sueño. Si, tener un perro a mi lado era una de las grandes ilusiones de mi vida. Ilusión que no había podido ver hecha realidad hasta ahora por distintos motivos. Pero a estas alturas de mi vida y en mis actuales circunstancias,  decidí que era el momento y, después de mucho pensarlo y sopesar pros y contras, decidí dar el paso. La búsqueda fue intensa y sirvió para abrirme los ojos sobre un problema tremendo: el abandono y la increíble crueldad que pueden llegar a sufrir los perros en nuestra sociedad.  Un tema tremendo,  tristisimo.
Y un día, sin aviso, Didi (así se llama la perrita) se cruzó en nuestro camino. Fue un flechazo y nos enamoró con sus ojos claros, su mirada triste; supimos que "era ella". Y, tras los trámites con el refugio donde se encontraba y unos días de espera y muchísimos nervios, llego a casa. No voy a olvidar nunca esa primera noche de Didi en casa, despertando cada cinco minutos a ver como estaba, quedándome embobado mirándola,  sin ser capaz aún de creer que estuviera, por fin,  con nosotros.
Ahora, pasados ya unos meses, puedo decir que la decisión de adoptarla fue un acierto. Tener un perro en casa conlleva una gran responsabilidad; hay que dedicarle mucho tiempo, tener paciencia,  aprender a vivir juntos, gastar dinero en veterinarios, comida, etc.....Pero puedo asegurar que compensa con creces. Es difícil de explicar; es de esas sensaciones que hay que experimentar para llegar a comprenderlas.
Y que puedo decir de nuestras carreras juntos...una maravilla verla correr, casi siempre por delante de mi, subiendo y bajando, bañándose en todas las calas del Cabo de las Huertas, enseñándome lo que es correr por las rocas, sin cansarse nunca, siempre dispuesta a seguir....
Didi me ha acercado una parte de la naturaleza,  ese pequeño rescoldo de animal salvaje que lleva en la sangre. A veces su mirada, entre verde y amarilla, me recuerda un lobo. Su forma de moverse, su instinto cazador, su independencia,  me hacen verla aún cercana a sus ancestros, los lobos, esos maravillosos animales que recorren cientos de kilómetros corriendo, trotando, pacientes tras su presa....Me gusta pensar que tenemos más cosas en común de lo que ella sospecha.
Gracias Didi. Espero poder devolverte todo lo que me has aportado.


martes, 19 de enero de 2016

AUTOAYUDA BARATA

El otro día, una persona a quien tengo por alguien muy cabal y cuya opinión sobre cualquier tema siempre tengo muy en cuenta,  me solto esta frase: "antes teníamos la religión y los curas, ahora tenemos el coaching". Bueno, creo que no le falta razón. Pero como todo en la vida, no se puede generalizar y supongo que habrá gente muy seria y que realmente nos pueda ayudar en este mundillo del coaching.

Cambiando de tema (aunque no del todo, creo...) lo que no soporto últimamente son las putas frasecitas de autoayuda barata que mucha gente usa como pie de foto de su última publicación en alguna red social. Es muy típico: foto del deportista de turno en actitud pensativa, mirando al horizonte (puede ser peor; esta es muy poco original) y debajo una frase de las que te animan a olvidarte de tus límites,  vivir tu vida "a puto tope", pensar en ti como centro del universo o enseñarte una verdad indiscutible acerca de algún tema sobre el que el hombre lleva millones de años cavilando e intentando buscar respuestas (la felicidad,  el amor, el sentido real de la vida, etc...). Y ahora viene el listo o la lista de turno y me cuenta que en su carrerita de 8 kms por el parque ha encontrado la solución....y lo que es peor, tiene los huevos de pregonarlo a los cuatro vientos. Pero claro, aunque no se lo crea ni el y su vida sea una puta mierda tendrá cientos de "likes" de los pelotas habituales y eso es lo que importa.
Si alguna vez hice algo parecido, me arrepiento y pido perdón por ser tan imbecil.

lunes, 11 de enero de 2016

Nunca debí dejarlo.

Vamos a darle vidilla a este blog ¿no?
Ni Facebook ni instagram ni Twitter.....nada me gusta como mi viejo blog....
Escribir de vez en cuando por aquí es una costumbre que no debí perder nunca. Ahora, a esperar que fluyan las palabras.  No va a ser fácil. No sé sobre qué escribiré,  ni la frecuencia con que lo haré,  pero creo que escribir (lo que sea) es bueno para mi salud mental.
Así que, sufridos seguidores (si es que queda alguno, jajaja) de este ya veterano blog, allá vamos otra vez.

viernes, 27 de marzo de 2015

LIVE TRUE




"¿ASÍ QUE QUIERES SER ESCRITOR?" de Charles Bukowski


Si no te sale ardiendo de dentro,
a pesar de todo,
no lo hagas.
A no ser que salga espontáneamente de tu corazón
y de tu mente y de tu boca
y de tus tripas,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte durante horas
con la mirada fija en la pantalla del ordenador
ó clavado en tu máquina de escribir
buscando las palabras,
no lo hagas.
Si lo haces por dinero o fama,
no lo hagas.
Si lo haces porque quieres mujeres en tu cama,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte
y reescribirlo una y otra vez,
no lo hagas.
Si te cansa sólo pensar en hacerlo,
no lo hagas.
Si estás intentando escribir
como cualquier otro, olvídalo.

Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti,
espera pacientemente.
Si nunca sale rugiendo de ti, haz otra cosa.

Si primero tienes que leerlo a tu esposa
ó a tu novia ó a tu novio
ó a tus padres ó a cualquiera,
no estás preparado.

No seas como tantos escritores,
no seas como tantos miles de
personas que se llaman a sí mismos escritores,
no seas soso y aburrido y pretencioso,
no te consumas en tu amor propio.
Las bibliotecas del mundo
bostezan hasta dormirse
con esa gente.
No seas uno de ellos.
No lo hagas.
A no ser que salga de tu alma
como un cohete,
a no ser que quedarte quieto
pudiera llevarte a la locura,
al suicidio o al asesinato,
no lo hagas.
A no ser que el sol dentro de ti
esté quemando tus tripas, no lo hagas.
Cuando sea verdaderamente el momento,
y si has sido elegido,
sucederá por sí solo y
seguirá sucediendo hasta que mueras
ó hasta que muera en ti.
No hay otro camino.
Y nunca lo hubo.