martes, 19 de enero de 2016

AUTOAYUDA BARATA

El otro día, una persona a quien tengo por alguien muy cabal y cuya opinión sobre cualquier tema siempre tengo muy en cuenta,  me solto esta frase: "antes teníamos la religión y los curas, ahora tenemos el coaching". Bueno, creo que no le falta razón. Pero como todo en la vida, no se puede generalizar y supongo que habrá gente muy seria y que realmente nos pueda ayudar en este mundillo del coaching.

Cambiando de tema (aunque no del todo, creo...) lo que no soporto últimamente son las putas frasecitas de autoayuda barata que mucha gente usa como pie de foto de su última publicación en alguna red social. Es muy típico: foto del deportista de turno en actitud pensativa, mirando al horizonte (puede ser peor; esta es muy poco original) y debajo una frase de las que te animan a olvidarte de tus límites,  vivir tu vida "a puto tope", pensar en ti como centro del universo o enseñarte una verdad indiscutible acerca de algún tema sobre el que el hombre lleva millones de años cavilando e intentando buscar respuestas (la felicidad,  el amor, el sentido real de la vida, etc...). Y ahora viene el listo o la lista de turno y me cuenta que en su carrerita de 8 kms por el parque ha encontrado la solución....y lo que es peor, tiene los huevos de pregonarlo a los cuatro vientos. Pero claro, aunque no se lo crea ni el y su vida sea una puta mierda tendrá cientos de "likes" de los pelotas habituales y eso es lo que importa.
Si alguna vez hice algo parecido, me arrepiento y pido perdón por ser tan imbecil.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Antonio. Bienvenido de nuevo a tu blog (tiene guasa la bienvenida, ¿eh?). No te lo tomes tan en serio, piensa que hay deportes que obran esa magia que Aquarius resumió en su spot: la increíble sensación de venirse arriba. Y la gente llega con su chute de endorfinas, se siente un tarahumara, y se olvida de los problemas, se sobrepone a su día a día y lo proclama. Yo no lo hago, soy reservado, pero comprendo que otros tengan la necesidad de expresar que creen haber descubierto algo en la última frase-eslogan, que se aplica exactamente a sus vidas y puede ayudar a los demás, o simplemente desean proyectar una imagen positiva de sí mismos para afianzarse en la incertidumbre de ser tan 'humano, demasiado humano'. Hablar es un exconjuro, dice un personaje de 'El lapiz del carpintero'. "Sonriamos. Doremos la luz de cada día en esta alegre y triste vanidad del ser vivo", decía nuestro gran poeta. Y como te he visto alguna vez correr 8 kilómetros en algún parque, arrepiéntete por tus pecados.
Lo dicho, bienvenido o bien hallado. Recibe un cordial saludo.
Néstor.

Jose Manuel Domenech dijo...

Menudo calenton no????
JAAAJAJAJAJAJJAAJA